STAJ critica que, mientras desde el Ministerio de Justicia se siguen anunciando los supuestos "beneficios" de este nuevo modelo y una implantación que ha querido hacer a coste cero, esa no es la realidad diaria en los órganos judiciales, que refleja una situación marcada por la sobrecarga de trabajo, la falta de personal, los problemas organizativos y la ausencia de medios eficaces para garantizar una transición ordenada y viable.
STAJ denuncia igualmente la ineficiencia e incapacidad de la Dirección General de Justicia de Cantabria para ofrecer soluciones reales a los problemas existentes y advierte de que no se puede seguir normalizando el deterioro de la Administración de Justicia ni el abandono institucional que sufren diariamente sus profesionales.

































